Los Seis Énfasis del AOBO

Por Dharmachari Upekshamati

En artículos anteriores se mencionó que el proceso de adaptación que tiene que llevar cada grupo o escuela budista cuando se transporta a otras condiciones, como está pasando hoy en día, cuando el budismo se está transportando a países de Occidente, no es algo opcional sino algo que se debe de hacer. Algunos lo hacen de una forma conservadora y otros de un modo más dinámico. La AOBO trata de hacer una adaptación dinámica. Sin embargo, dentro de toda su adaptación, tiene seis énfasis que le dan su signo particular.


Los seis énfasis son:

El primer énfasis es hacer del acto de Ir a Refugio algo central y primario en la vida budista.

El budismo siempre ha hecho referencia al acto de Ir a Refugio o Tomar Refugio. Con este término, “Ir a Refugio”, trata de expresar que el ser humano siempre está tratando de derivar su seguridad con relación a lo insatisfactorio, lo impermanente y lo insustancial de la vida condicionada a partir de algo que lo proteja, le dé seguridad y le aporte un apoyo. En la vida normal, ese algo puede constituirse como el ir a refugio al dinero, al estatus, a la carrera profesional, a la pareja, a la familia... es la forma en que el ser humano común trata de refugiarse de la experiencia de insatisfacción que persigue a la condición humana. Sin embargo, para el budismo, todos estos son falsos refugios. Sólo se puede ir a refugio de forma última hacia algo que te lleve a lo trascendental. Cuando se habla de hacer del acto de Ir a Refugio algo primario y central significa Ir a Refugio a las Tres Joyas: al ideal de la Iluminación, al camino que conduce a ella y a una cofradía, una comunidad que nos ayude en este proceso. Decir Ir a Refugio implica hacer central en nuestra vida este acto. Es decir, que en el centro de mi vida están las Tres Joyas. Busco apoyo en ellas, encuentro el cimiento de mi existencia en ellas. Esto, en la AOBO, es lo que se considera el acto budista más importante.

El segundo énfasis es ser ecuménico.

Con esto no debe entenderse ser ecléctico ni sincrético. Ecuménica es aquella forma de unificar los diferentes discursos que conciernen a un tema específico, en este caso, al budismo, y unificarlos en lo que tienen más en común.
Es por ello que se habla de las iglesias ecuménicas; las que tratan de unificar su entendimiento con relación a lo que tienen en común. Cuando en el budismo hablamos de ecumenismo nos referimos a que hay una veta que unifica a todas las escuelas budistas. La AOBO considera que existe esa veta y tratamos de darle sentido con nuestra práctica. Somos herederos de todo el budismo, no sólo de una escuela en particular. Así, la escuela Theravada, con sus prácticas y sus doctrinas, tiene algo en común con la escuela sinojaponesa y ésta con la indo-tibetana. Todas son formas de expresar el deseo de llegar a la Iluminación en términos prácticos. La AOBO se considera heredera de todas ellas. Se le puede denominar como budismo trikâya, ya que incorpora a las tres escuelas.


El tercer énfasis es la unificación de la Orden.

Para el budismo es esencial la unión en armonía. Cuando se habla de ser unidos no se refiere simplemente a una unión intelectual o un consenso racional, sino a buscar y enfocar prácticas que generen una visión unificadora en un proyecto común. En la AOBO estamos unificados a través de nuestra práctica, de las enseñanzas, del entendimiento que tratamos de darles y la comprensión que va progresando. A la vez, nos unifica una visión común que informa nuestras prácticas. Esa visión común, obviamente, es la de la posibilidad de alcanzar la Iluminación en esta vida. También estamos unificados a través de nuestras instituciones: los centros budistas, centros de retiros, centros de arte, centros de yoga, grupos de estudio. Todos ellos, aunque son autónomos, están unidos en un entendimiento común de lo que es el propósito de la AOBO.
Por último, estamos unidos por un maestro, por un interprete, un traductor de la tradición, que es Urgyen Sangharakshita. Lo consideramos nuestro maestro, un guía, alguien que nos inspira y nos da la pauta de cómo podemos practicar. Con el paso del tiempo vendrán otros maestros, otros de sus discípulos tomarán su lugar pero, ahora, ése es uno de los aspectos que unifican a la orden.


El cuarto énfasis es la importancia que le damos al kalyâna mitrata.

Un rasgo distintivo de la AOBO es su consideración de que la amistad no es opcional, sino indispensable para el desarrollo espiritual. Creemos que el tener amigos en el camino es lo que nos va a ayudar para guiarnos hacia ese ideal de la Iluminación. La AOBO considera que hay dos niveles de amistad. Uno es vertical, el que se lleva a cabo con los maestros, con las personas que te enseñan e, incluso, con los Budas y Bodhisattvas, los que desde arriba te dan su calor, su entendimiento, las pautas, formas de ver las cosas e, incluso, a veces, un regaño. También tenemos amistad horizontal, aquéllos que nos inspiran, nos dan solidaridad, que nos recuerdan, nos dan su ejemplo en lo que tratamos de hacer. Ésos son los dos niveles de kalyâna mitra o amistad espiritual que considera la AOBO, para la cual la amistad es uno de los aspectos más importantes.


El quinto énfasis es el desarrollo de enseñanzas y formas en las que el budismo pueda incorporarse apropiadamente a las condiciones presentes.

En la AOBO consideramos, por ejemplo, que una de las cosas que pueden ser muy útiles es adaptarnos al mundo concreto y real donde, por ejemplo, el trabajo es algo muy importante.
Todos tenemos que incorporarnos a una red de obligaciones con otros seres humanos y ser creativos en nuestra vocación, proveer servicios, bienes e, incluso, en algunos casos, producir. Aunque no consideramos esto como lo más importante sí es muy significativo. También es relevante mantener nuestra práctica, por eso la AOBO ha desarrollado condiciones en las cuales los budistas puedan trabajar y, al mismo tiempo, practicar. A esto se le llama equipos de subsistencia correcta, de los cuales, en la AOBO, hay varios por todo el mundo, en diferentes formas. Éste es un modo de adecuar las enseñanzas. Otra forma de adecuarla es que los miembros de la AOBO no tratamos de ser monjes y tampoco laicos. Tratamos de ser personas que están Yendo efectivamente a Refugio, llevando a cabo nuestras prácticas, lo que hacemos y considerando importantes nuestras ordenaciones. Otro modo pueden ser las comunidades residenciales, en las cuales se juntan para vivir algunos budistas que comparten una misma convicción dentro de la AOBO, compartiendo un presupuesto común, prácticas, etc. Algunas de estas comunidades son cerradas y otras abiertas pero, como quiera que sean, constituyen una forma de adaptar a las condiciones presentes las instituciones ancestrales del budismo.


Por último, está el reconocimiento de que el Dharma no se limita a las formas tradicionales en que se le encuentra y que hay otras maneras en las que se pueden expresar sus principios en el mundo actual.

El Dharma es como un océano, lleno de criaturas, de nutrientes, con sus mareas y todo tipo de cosas.
El Dharma es la expresión del genio humano espiritual en un momento de la historia. Sin embargo, ese genio humano espiritual se ha expresado de muchas formas.
Hay otros seres humanos que, sin haber estado en contacto con el budismo, han logrado expresar principios paralelos a él. Esto se puede ver muy claramente en las disciplinas artísticas que se han desarrollado en el mundo: la pintura, la poesía, la música... obras que inequívocamente expresan principios espirituales y, al estar en contacto con ellas, elevan y edifican nuestra experiencia, haciéndonos más claros, más sensibles, incluso, en algunos casos, más compasivos. La AOBO considera importante esto y toma estas disciplinas y sus expresiones como una forma más de complementar nuestro desarrollo espiritual. Así, en muchos centros budistas, hay clases de arte y se estimula el crecimiento y la vocación artística de alguna persona involucrada. Hay lecturas de grupo, de poesía y se crea receptividad hacia lo que pueden expresar estas disciplinas. A su vez, ciertos principios que se manifiestan dentro de algunas formas de narrativa, como la ciencia, pueden ser importantes para traducir los principios del Dharma.


Éstos son los seis énfasis que tiene la AOBO y, con esto, intenta responder a la necesidad de adaptar el mensaje del Buda-Dharma al mundo actual, un mundo que tal vez ahora, más que nunca, necesita la luz y el significado que pueda aportar este mensaje.

Centro Budista de Valencia
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