
El Tai Chi Chuan es un arte marcial de origen Chino. Se basa en el desarrollo de la energía interior mediante la suavidad y la intención. Dicha energía es el objeto de tratamiento de la acupuntura y otros métodos terapéuticos tradicionales chinos. El trabajo del Tai Chi ejercita conjuntamente Cuerpo, Mente y Espíritu. Es una práctica intensa y completa, beneficiosa a cualquier edad.
Una sesión de Tai Chi Chuan para principiantes consta de unos ejercicios de apertura de articulaciones y estiramiento de músculos y tendones, de Chi Kung para centrar la atención y la respiración. La ejecución de la forma. El aprendizaje de posiciones y movimientos de la forma. Ejercicios de estiramiento, de relajación y de respiración, sentados o estirados.
La "forma" (kuen) es el centro de la práctica. Es una serie prefijada de posiciones y movimientos en los que se sinteticen las enseñanzas que se deben adquirir. Hay diferentes formas. El principiante suele aprender la forma abreviada de 24 movimientos estandarizada en 1956 por la Comisión de Deportes China, conocida como 24 continental o 24 Pekín (Beijing).
Como en la Pintura, el Piano o cualquier Arte, al principio es necesario
adquirir técnicas simples a base de repetición. Los efectos sobre el estado
de ánimo y el tono general son inmediatos.
El Tai Chi Chuan no se puede separar de la filosofía y de la concepción del
mundo China, con la práctica iremos iniciándonos en sus principios
Los occidentales siempre deseamos saber antes de que nos enseñen, formarnos
una opinión. Esto no es malo, sin embargo, actuar según esta opinión, sin
humildad, puede conducirnos a errores.
El Tai Chi Chuan se inscribe dentro de una cultura, la China, de más de 5.000 años y de la que conocemos sólo algunos nombres, Lao Tsé, Confucio, Chuang Tsé,... y apenas unos textos. Pretender entender esta cultura a partir de nuestros parámetros de referencia me parece un error y, si bien, podemos intuir sus fundamentos y su orientación, hemos de confiar que años de estudio y práctica nos permitan una comprensión profunda a partir de la cual establecer nuestro propio juicio.
es una de las artes marciales documentadas mas antiguas del mundo. Durante el periodo Liang (502-577) de la dinastía China del Norte y del Sur, el tai chi estaba ya recogido. Un líder militar, Chen Xing-Xi, amaba tanto el tai chi, que animaba a sus soldados a practicarlo, y estos usaban las técnicas de mano para defender sus territorios con éxito. Cheng escribió ensayos que documentaban los éxitos de sus soldados para mostrar la efectividad del Tai Chi Chuan.
El Tai Chi taoísta tiene un grado extra de estiramiento y de giro en cada movimiento, poniendo el énfasis en el mejoramiento de la salud. Con una práctica diligente, este tipo de movimientos produce un profundo efecto en todos los sistemas del cuerpo porque reduce las tensiones, mejora la circulación y aumenta la fuerza y la flexibilidad. Al restablecer una circulación adecuada y al liberar de tensión a los músculos, ligamentos y tendones, el Tai Chi Taoísta ayuda a optimizar la fisiología del cuerpo, devolviendo la salud y manteniendo el correcto funcionamiento de todos los sistemas, órganos y tejidos.
que proporciona salud. Consiste en movimientos lentos y hermosos que relajan y fortalecen el cuerpo y la mente. Es un arte taoísta basado en la filosofía del retorno al estado natural de salud y bienestar. Chang San-feng, sabio taoísta que vivió en el siglo XI ( Dinastía Sung ), está reconocido como el creador del Tai- Chi, en cuanto a sistema formal. Hoy el Tai-Chi es uno de los ejercicios más populares del mundo y lo practican millones de personas de todas las edades. El Tai-Chi Taoísta fue introducido en occidente en 1970, siendo Canadá el primer lugar, por el Maestro Moy Lin-Shin, quien estudió durante más de 40 años en China y Hong Kong las artes taoísta de salud y la longevidad. Devolviendo a esta disciplina los principios de las artes internas taoísta, de la medicina tradicional china y de la meditación taoísta, el Maestro Moy desarrolló una forma de Tai-Chi que aspira específicamente al cultivo de la salud y la longevidad. La llamó "Tai-Chi Taoísta.
Por otro lado el método de enseñanza oriental difiere del occidental y si bien podemos juzgar la adecuación del instructor a nuestro carácter hemos de tener en cuenta el principio de que "el que sabe no habla, el que habla no sabe".
y su enseñanza también tiene algo de interno, de reservado. Elegid una escuela y sed pacientes, concederos un año o dos de aprendizaje antes de valorar si se han cumplido las expectativas que os llevaron a practicar este Arte Marcial. En cuanto a la práctica, Oriente está imbuido por la piedad filial, éste es un sentimiento de amor y sobre todo de profundo respeto en relación a la Naturaleza (El Cielo y la Tierra), Madre de los Diez Mil Seres (todo lo que existe), que se mantiene en relación a todas las cosas y personas que ayudan a nuestro desarrollo físico, intelectual y espiritual. Nuestra relación con el instructor y compañeros ha de estar presidida por el mismo respeto.
el instructor en enseñarnos y nosotros en aprender, lo contrario no tiene sentido. Como muestra de respeto a su esfuerzo es conveniente asistir a todas las prácticas y ejercitar en casa, de lo contrario se re siente la práctica de todo el grupo. Ello no es óbice para que la relación entre nosotros sea una relación de amistad, familiar, como corresponde en China. Al principio puede parecer algo difícil, al poco tiempo, cuando los demás observen vuestra constancia, seriedad y trabajo os abrirán sus corazones. No los traicionéis.
Estas recomendaciones pueden pareceros algo oscuras. El TaiChi no es una secta. Es un Camino, una puerta hacia nuevos horizontes, un baúl de riquezas, del que cada cual puede obtener lo que desee.
Si vuestro deseo es manteneros en forma y saludables, disfrutar de serenidad y equilibrio, la forma simplificada del Tai Chi es una opción. Si tras la práctica os interesa conocer algo más relacionado con el Tai Chi, quizá os acerques a las enseñanzas tradicionales de China. También es posible que deseéis cultivar el aspecto marcial del Tai Chi, o no. La elección es vuestra.
En cuanto al aprendizaje sin instructor sólo es posible tras conocer los principios básicos de las posiciones y el movimiento. Sin este conocimiento es fácil cometer errores. En cualquier caso, la suavidad es el principio rector.
si quieres saber más sobre el Tai -Chi puedes ver la
página de Manuel Joseph