
Los días 12- 17 abril se celebró un retiro de
Aobo, cuya organización partió de Valencia, y al que acudieron
personas de toda España. Quiero aprovechar para transmitiros mis impresiones
acerca de él.
El retiro de Pascua era la excusa ideal para profundizar en la meditación
y compartirla en grupo, pero fue eso y mucho más.
Para algunos era su primer contacto con el mundo espiritual, una primera chispa
en su Yo superior, y fue así que gente que acaso acudía por
pasar las vacaciones al aire libre con gente sana, se llevó de él
un saco de regalos que no pesan: una nueva forma de ver las cosas, la idea
de un camino, un encuentro no sólo con la meditación sino con
la tolerancia y la apertura, la falta de juicios negativos y prejuicios que
en el día a día nos afean la mirada.
El último día quedó manifiesto que lo que más
removió a la gente, es el hecho de compartir con generosidad y tolerancia
hacia el otro. Aunque por supuesto, lo que posibilitaba esa buena disposición
por parte de todos, era el ambiente idóneo: una buena organización,
dos meditaciones y una puja diarias, charlas monólogo sobre la Estupa
y sus cinco elementos, talleres de chikung, yoga, kárate, de danzas,
mantrams, un taller de actividades para observar nuestras limitaciones, etc.
Todo ello fue aderezado con una cocina vegetariana a cargo de Salva y Jesús,
que fue galardonada con el premio de vítores de la crítica del
público. Y no olvidemos el paisaje, con toda esa variedad de tonos
del verde salpicando las montañas y llanos, y el sol que nos doró
la cara a algunos como a sardinas meditadoras (tan pronto bajo el agua como
a la plancha). Porque llovió también, pero el arcoiris de regalo
que desplegó sus cintas de colores en el cielo, se gana nuestro perdón
a los budas de la climatología, aunque nos mojaran el domo, las tiendas
de campaña, y a nosotros mismos, y a mí se me estropeara por
ello el móvil, que sigue sin animarse a resucitar.
Otro pequeño momento fue una descarada Luna Llena saliendo majestuosa
desde la montaña, que muchos tuvimos la oportunidad de contemplar desde
el mirador, como quién contempla un amanecer, aunque esta vez fuese
un ‘alunecer’ que nos deleitó igualmente.
Parece que a todos se nos abrieron allí los chakras, y sobre todo el
cuarto, pues el corazón de muchos, se henchía tocado por la
shanga como se plasmó en la última reunión. En ella todo
parecía cobrar algo de coherencia, como una pequeña gran toma
de consciencia de lo que había ocurrido, y la emoción se apoderó
de unos cuantos, que como yo mismo, observamos a través de una lluvia
feliz en los ojos, a esos relativamente poco conocidos a los que sin embargo
e inexplicablemente, queríamos tanto.
Allí se dijo entre muchas otras cosas, que ‘Aquella vivencia
daba confianza en el ser humano’ (Jaime), ‘Me sorprende lo poco
que he dado yo, y lo mucho que he recibido’ (Jaime y Vicent), ‘He
estado en otros encuentros espirituales pero lo que más me ha gustado
es que me he sentido libre, como en casa y sin necesidad de cubrime con una
máscara, pudiendo ser auténtica’ (Sylvia), ‘A cualquiera
que te cruzabas te miraba con afecto o te dedicaba una sonrisa’ (Edurne
o Amaya), ‘La cuestión no es que haya tenido grandes conversaciones
o algo así, sino que lo que sé es que os miro a los ojos y con
eso me asomo a vuestra alma y tengo ganas de abrazaros a todos’ (Sirio),
‘Gracias por un despertar tan dulce’ (Mercedes)...
Lo cierto es que afloró lo mejor de nosotros, y que fuimos cielo- transportados
por un chute de meditación budista. Se trató también
el tema de la iluminación, y se puede decir con toda seguridad que
al menos nuestros rostros se iluminaron, que las miradas brillaron desde muy
adentro...
Algo mágico ocurrió, no cabe duda. Pero lo más sorprendente
de todo es que esa magia se recree cada año en el mismo lugar, cerca
de Aras de los Olmos, gracias a los mismos incansables artífices que
la posibilitan, según aseguran las buenas lenguas.
En fin, que la magia continúe por muchos años más, y
que estas líneas sirvan como recomendación, sobre todo para
quienes desconozcan aún esta suerte de elixires reconfortadores de
almas.
¡Metta para todos!
y fotos de otros años: |
y fotos de otros años: |
Fotos Tusita 2005 |
Fotos, Pascua, 2005 |
próximo retiro: 14 - 20 y 21-30 agosto, en Tusita, cerca de los Pirineos