
Como Budistas tenemos 4 preceptos del habla. Pero...........
Nos permite reestructurar nuestra forma de expresarnos y de escuchar a los demás, haciéndonos conscientes de lo que observamos, sentimos, y necesitamos. Favorece la escucha atenta, el respeto y la empatía y propicia el deseo mutuo de dar de todo corazón.
Nos herimos a nosotros mismos y herimos a los demás.
Emitimos juicios moralistas que presuponen error o maldad en todo aquel que
no actúa de acuerdo con nuestro sistema de valores.
Uso de comparaciones que bloquean la compasión. No somos conscientes
de nuestra responsabilidad con respecto a todo lo que pensamos, sentimos y
hacemos. Comunicamos nuestros deseos en forma de exigencias.
Aprendemos separar entre la observación y la evaluación. Siempre
que las mezclamos, la otra persona suele tener la impresión de que
estamos criticando.
Las observaciones tienen que ser específicas del momento y el contexto.
“Juan no ha marcado un gol en veinte partidos”
en vez de:- “Juan juega mal el fútbol”
Cuando elaboramos un vocabulario de sentimientos que nos permite describir
de forma clara y precisa nuestras emociones, nos resulta más fácil
comunicarnos con los demás.
1. “Me siento un incapaz como guitarrista.”
2. “Me siento decepcionado / frustrado por mi falta de capacidad como
guitarrista.”
Cuando alguien se comunica negativamente con nosotros, tenemos cuatro maneras
de recibir el mensaje:
1. Echarnos la culpa a nosotros mismos
2. Echar la culpa a la otra persona
3. Darnos cuenta de nuestros sentimientos y necesidades
4. Darnos cuenta de los sentimientos y necesidades que oculta el mensaje negativo
de la otra persona.
“Me siento............porque...............”
“Estoy enfadado porque el jefe no ha mantenido su promesa.”
“Estoy indignado al ver que el jefe no ha mantenido su promesa, porque
yo había contado con tener ese fin de semana libre para ir a ver mi
hermano.”
Evitar las frases vagas, abstractas o ambiguas, y recordar que tenemos que
emplear un lenguaje de acción positiva para hacer saber a los demás
qué queremos de ellos, en lugar de centrarnos en lo que no queremos.
Al hablar, cuanto más claramente manifestemos qué queremos,
más probable será que lo consigamos. Ya que el mensaje que enviamos
no siempre es el mismo que recibe quien nos escucha, necesitamos saber cómo
averiguar si lo que hemos dicho se ha entendido correctamente. Sobre todo
cuando hablamos a un grupo, debemos dejar muy claro qué clase de respuesta
esperamos recibir. De otro modo nos enzarzaremos en conversaciones que no
llevan a ninguna parte y que harán perder mucho tiempo a los miembros
del grupo.
Para lograr que los demás confíen en que les estamos pidiendo
algo, y no exigiéndoselo, debemos indicarles de alguna manera que sólo
queremos que satisfagan nuestros deseos si les apetece hacerlo. El objeto
de la CNV no consiste en cambiar a la gente ni en modificar su conducta, sino
en establecer un tipo de relación basado en la sinceridad y la empatía
que permitirá que se satisfagan las necesidades de todos.
(Pasamos a prestar atención a lo que observan, sienten y necesitan los demás y lo que nos piden.)
Estemos presentes.
En lugar de ofrecer empatía, solemos ceder a la fuerte necesidad de
dar consejos o tranquilizar a nuestro interlocutor, o bien de explicarle cuál
es nuestro postura o nuestros sentimientos. La empatía, sin embargo,
exige de nosotros que vaciemos nuestra mente y escuchemos con todo nuestro
ser a la otra persona.
El poder de la empatía
Sabemos escuchar la palabra no sin tomárnosla como un rechazo personal.
La expresión plena de la ira
Culpar y castigar a los demás son expresiones externas de la ira.
Los cuatro pasos necesarios para expresar la ira que sentimos son:
1. hacer una pausa y respirar
2. identificar las ideas que nos llevan a juzgar a los demás
3. establecer contacto con nuestras necesidades
4. expresar nuestros sentimientos y nuestras necesidades insatisfechas
El uso protector de la fuerza
La intención del uso protector de la fuerza es evitar un daño
o una injusticia, nunca castigar ni conseguir que la otra persona sufra, se
arrepienta o cambie.
Culpar y castigar a los demás no sirve para que tengan las motivaciones
que nos gustaría que tuvieran.
Expresar reconocimiento
Con el único fin del elogio por sí mismo. Por medio de ella,
establecemos:
1. el hecho en concreto que ha contribuido a nuestro bienestar
2. la necesidad particular que ha quedado satisfecha con él
3. el sentimiento de placer que se produce como resultado.
Expresaré sinceramente cómo soy sin culpar ni criticar a nadie. |
Recibiré con empatía cómo eres tú sin escuchar en tus palabras que me culpas o me criticas. |
1. Los actos concretos que observo |
1. Los actos concretos que tú observas (ves, oyes, recuerdas,
imaginas) que contribuyen |
2. De qué modo me siento en relación con estos actos: |
2. De qué modo te sientes en relación con estos actos: |
3. La energía vital en forma de necesidades, valores, deseos,
esperanzas o ideas que crean mis sentimientos: |
3. La energía vital en forma de necesidades, valores, deseos,
esperanzas o ideas que crean tus sentimientos: |
Pediré claramente lo que sé que podría enriquecer mi vida, sin exigirlo. |
Recibiré con empatía lo que podría enriquecer tu vida, sin escuchar ninguna exigencia en tus palabras. |
4. Los actos concretos que me gustaría que se realizaran: |
4. Los actos concretos que te gustaría que se realizaran: |